domingo, 26 de septiembre de 2010

Lente Escéptico: Madre Teresa de Calcuta



Recomiendo que antes de empezar a leer, deje cargando el video al final de este artículo para cuando llegue allá lo pueda ver sin tener que esperar más tiempo.

En mi calidad de abstencionista ilustrado muchas veces me he enfrentado al pobre argumento de que si renuncio al voto, renuncio a opinar. La verdad es que no sé cómo es que están conectadas las neuronas en la cabeza de quien exhibe tal orden de ideas pues así yo no sea estadounidense y nunca me haya acercado a una urna del país gringo no voy a dejar de expresar mis acuerdos o desacuerdos con el ocupante de turno de la Casa Blanca. Como tampoco voy a dejar de criticar al Papa y su iglesia por el hecho de ser ateo.

De igual forma soy una persona con todas sus facultades críticas despiertas y me propongo analizar aquí a la Madre Teresa de Calcuta, cuyo verdadero nombre era Agnes Gonxha Bojaxhiu.

Antes de hacer click en otro vínculo o ir a Google a buscar sobre Teresa de Calcuta, apreciado lector extiendo una invitación a que haga memoria y sólo con ese recurso trate de responder a esta pregunta: ¿exactamente qué hizo a Teresa de Calcuta una santa? ¿el hecho de que a uno se lo vengan repitiendo desde que oyó de ella por primera vez?

Sea honesto consigo mismo: "Ayudar a los pobres" es una respuesta muy vaga. Con nombres propios, cifras. Algo exacto, cuantificable y objetivo. ¿A cuántos ayudó? ¿de qué manera? ¿se considera el lector alguien digno de defender la reputación de la Santa de Calcuta o cree siquiera ser alguien experto en su vida y/u obra?

sábado, 25 de septiembre de 2010

¿Celebrando la Muerte?

En un sorprendente giro de acontecimientos, el hasta entonces supuesto 'mejor presidente' de Colombia perdió ese título en menos de tres meses que lleva nuevo gobierno. Así es: Juan Manuel Santos consiguió, con la Operación Sodoma, dar de baja al 'Mono Jojoy' en tiempo récord y sin necesidad de perseguir a la prensa, a la oposición, a las Cortes, crear conflicto con los países vecinos o romper alguna ley en absoluto.

Pienso que hay que celebrarlo y a lo grande. Sin embargo ya, antes de empezar a festejar, me he encontrado con algunos que no están de acuerdo en celebrar esta muerte. Esta específica, yo sí (y la de todos y cada uno de los guerrilleros y paramilitares). Incluso propongo que la fecha se convierta en festivo nacional. ¿Por qué?


En primer lugar me dirán que una persona tiene derecho a morir con dignidad. Pues creo que la reflexión de House al respecto es más que acertada. ¿Morir con dignidad?:

Eso no existe. Los cuerpos fallan. A veces, a los 90 años; otras, antes de nacer. Pero siempre ocurre, y nunca tiene nada de digno. Aunque camines, veas o te limpies el culo, siempre es feo. Siempre. Podemos vivir con dignidad. No podemos morir con ella.

Luego llegarán a decir que uno no debería celebrar la muerte. Esa es la posición de Chávez -o que dice tener- (raro, ¿no?). Pues, no creo que una sola persona en sus cinco sentidos y con sus facultades críticas mejor que nunca pudiera quedarse sin celebrar la muerte de Hitler en la Primera Guerra Mundial. Eso no pasó y ese nefasto personaje junto con Mussolini y la Iglesia Católica engendraron el Holocausto. Por otra parte: no estoy celebrando una muerte.

Es un homenaje a muchas vidas: las que fueron segadas con una bomba en el Club el Nogal, una conmemoración a los menores de edad secuestrados reclutados forzosamente para luchar una guerra que no es suya, un reconocimiento a todos los que tuvieron que sufrir en los campos de concentración instaurados por Briceño Suárez y una magna ofrenda a todas las víctimas de las minas antipersona sembradas por la guerrilla. Y no podemos dejar de lado la celebración de que sus potenciales futuras víctimas podemos vivir un poco más tranquilos.

A finales de 1993 cuando murió Pablo Escobar, su madre Hermilda Gaviria, entre sollozos y lágrimas, herida de ver que la felicidad de tantas personas tenía la misma causa que su aflicción manifestó que básicamente todas aquellas personas que celebraban eran unas bestias pues con eso no se acabaría el narcotráfico. Eso es evidente, el narcotráfico se acabará el día que se legalice la droga, pero respondiéndole a doña Hermilda Gaviria -quien falleció en el 2006, un día antes de que se exhumara el cadaver de su famoso hijo- puedo asegurar que desde la muerte del capo, se redujeron considerablemente los carros bomba en todo el territorio nacional (los que recuerdan mejor esa época cuentan que al salir de la casa se sabía que alguien se iba pero no se sabía si volvería) y se acabó eso de ponerle precio a cada cabeza de policía (unos U$ 4000 de finales de los '80 por cuerpo) -que costó la vida a más de 600 agentes de policía-

Y así como celebro que con la muerte de Pablo Escobar se haya cerrado esa hemorragia nacional -salvando vidas-, lo mismo celebro -y creo que con más fuerza y ahínco- la muerte del Mono Jojoy.


PS: Otra razón para celebrar: ¡¡Piedad Córdoba se está mordiendo los codos!!

martes, 21 de septiembre de 2010

Libertad de Expresión y ¿Estúpidas? Masas

El argumento no es nada nuevo para mí. Infortunadamente he sido testigo de muchos intentos de recorte de la Libertad de Expresión. ¿Mi caso concreto? Era pequeño y mi mamá, haciendo uso de su patria potestad, me prohibió ver algún programa de televisión aduciendo que con lo que yo decidía 'alimentar mi alma', esta mejoraría o empeoraría según la calidad de dicho 'alimento'.

¡¡Ese argumento está tan mal en tantos niveles que me resulta anodino ver que se repite en tantas formas!!

Menos mal crecí y accedí a ese programa vía Internet y supe de lo que me estaba perdiendo.

Pero esta dista mucho de ser una historia sobre mí. Es sobre la Libertad de Expresión. A mí se me olvidó decir que a la vez que me censuraban la TV de la casa, esto iba acompañado de comentarios acerca de que no se debería transmitir tal o cual tipo de programas.

Y no es algo nuevo ni exclusivo de la televisión. Ha pasado con los cómics, la pornografía y está pasando con los videojuegos.

Los quieren censurar porque podría tener una mala influencia en los niños y quieren protegerlos.

Ya lo dice José A. Pérez:
Los adalides de la corrección política repiten: «la libertad de expresión debe tener unos límites». Y, por supuesto, ellos saben dónde ponerlos. No tú. No yo. Sólo ellos. Los antiguos vigilantes de la moral pública son ahora los cuidadores de la línea, quienes la trazan y custodian.

Básicamente hay personas que buscan protegernos a nosotros mismos del uso que le demos a nuestra libertad. ¡¡Y hasta han acuñado un término: "libertinaje"!!

Pues este problema involucra dos esferas: la de la Comunicación y la de la Libertad.
En cuanto a esta última, sólo diré que el problema radica en que la corrección política ha ocupado en las mentes de estos individuos un lugar más importante que la Libertad. Y para ellos son políticamente incorrectos la pornografía (estoicos herederos del platónico odio al cuerpo), los videojuegos violentos y muchas otras manifestaciones culturales que van desde los cómics hasta la diversidad sexual. Ellos realmente no están preocupados por uno. Esa es su disculpa (y cabe la pregunta sobre ¿quién los nombró en ese papel?). Ellos están preocupados porque les incomoda. No es más. Tan sencillo como eso. Y al respecto no hay que buscar nuevas soluciones. Los aportes de tres geniales ingleses son suficientes para dirimir este asunto:

Entre los aportes de John Locke y los de Thomas Hobbes se puede colegir la máxima de que cada quien es dueño de sí mismo, mientras que George Orwell dijo:
Si la libertad significa algo en absoluto, eso es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír.

El otro aspecto del problema es el de la Comunicación y da la casualidad que yo soy estudiante de Comunicación Social y Periodismo, por lo que intentaré exponer aquí más o menos las dimensiones del problema.

Resulta que el mundo de las Teorías de la Comunicación es inmenso (además de tener un tufo a teoría de la conspiración) y haré aquí un intento de resumen para tratar de comprender lo que pasa. Las teorías de la comunicación no tienen más de 110 años de vida y podríamos señalar que el primer postulado al respecto fue el de la Teoría de la Aguja Hipodérmica que básicamente afirma que los medios de comunicación inyectan un contenido que automáticamente la audiencia da por cierto.

Luego vino la Escuela Crítica de Frankfurt con los clasistas de Horkheimer y Adorno a la cabeza. Ellos, además de querer mantener el arte al alcance exclusivo de la élite de la sociedad -para, según ellos, que no se desublimara-, también consideraban que la eficacia del efecto del mensaje podía no ser el que se esperaba a la hora de enviar el mensaje.

(Sea este el momento de señalar que con su oposición a la industria cultural y de masas le estaban dando toda la razón a Jean-François Revel quien afirmaba:
La certeza de ser de izquierdas descansa en un criterio muy simple, al alcance de cualquier retrasado mental: ser, en todas las circunstancias, de oficio, pase lo que pase y se trate de lo que se trate, antiamericano.
Esto porque no aceptaban ni el hecho de que el dinero sirva para acceder a la cultura y mejorar las condiciones de vida.

Muy en la misma tónica -aunque con algo más de Aguja Hipodérmica- estaban Ariel Dorfman y Armand Mattelart quienes con su 'manual de descolonización' [Para Leer al Pato Donald] redujeron a Walt Disney a un simple Goebbels reclutador de niños menores de 7 años para la causa del Tío Sam).

Pero no todos los militantes de Frankfurt se quedaron ahí. Hubo uno en especial, Walter Benjamin, que tras un ejercicio de concienzuda autocrítica formuló las bases de los Estudios Culturales, corriente que afirma -atinadamente- que el contenido de un mensaje influirá en cada persona de manera distinta, dependiendo de su cultura, su ubicación social, su lugar en el espectro político y demás factores que moldean la vida de una persona. De ahí en adelante, autores como Jesús Martín-Barbero y Néstor García Canclini se han dedicado a profundizar en el estudio de la cultura y su hibridación -universo tan grande como el de las Teorías de la Comunicación- como factor determinante en la recepción de un mensaje.

También llegarían la corriente de la Agenda Setting y muchas otras, pero con las enunciadas tenemos suficiente.

Desde la llegada de los Estudios Culturales, es una falacia afirmar que los medios de comunicación nos manipulan a su antojo -o a cualquier grupo o ser humano en particular-. Eso refleja una visión del hombre como un ser maleable, estúpido y utilizable que no tiene ningún grado de percepción crítica y eso es un error del tamaño del Océano Pacífico.

Por eso, es una aberración el ataque bajo el que están los videojuegos. Como también lo es decir que el Pato Donald es un panfleto de colonización cultural (al respecto, Para Releer al Pato Donald es un texto que demuestra el carácter de difusión científica que tuvo el Pato Donald y que Dorfman y Mattelart se pasaron por la faja, sin contar el hecho de que no pueda influir decisivamente en las mentes de niños de menos de 7 años).

La televisión no nos hace más malos ni nos mete ideas -o cucarachas- en la cabeza. Somos PER-SO-NAS y tenemos capacidad de recepción crítica. De hecho, lo que se muestra en la televisión no es otra cosa que lo que las personas piden, pues la parrilla de programación se hace con base en el rating.

Así que toda la indecorosa programación de History Channel sobre los 7 Pecados Capitales, la supuesta conexión entre las Profecías de Nostra Damus y el 2012, el Éxodo Descifrado -del supuesto ateo James Cameron- y demás sandeces risibles que no tienen ni un atisbo de prueba científica sino ingentes cantidades de superchería barata responde a lo que las masas han pedido y no a una investigación seria -y no son documentales-. Pan y circo.

Para ponerlo en otros términos: las personas se sienten identificadas. Por eso hubo un alto rating con Pedro el Escamoso. Y por eso el auge de las narconovelas. ¿¿Quién no ha querido enriquecerse rápida y fácilmente? y superando toda clase de obstáculos (lo que los guionistas y en producción audiovisual se conoce como Camino del Héroe)?

Con alguna frecuencia me llega el mail en cadena que denuncia las narconovelas que básicamente se queja de la imagen que ese tipo de producciones le dan al país. Pues antes de preocuparme por la imagen que le pueda dar al país una novela, me preocuparía mucho más de que esas novelas son un reflejo del país. ¿Es que quieren mostrar una imagen que no es? ¿Que no es más importante cambiar la realidad nacional antes que la imagen nacional? Porque... no sé. Para mí, que a los niños habría que protegerlos más de la realidad en medio de la cual se los trajo al mundo y no de que se lleven la imagen acertada de lo que sucede. Ocultarles la realidad es meterlos en una burbuja y antes que protegerlos los deja mucho más expuestos el día que tengan que enfrentar esa realidad. Tiene mucho más sentido dejarlos que huyan de esa realidad -una vez la conozcan- a través del medio que prefieran como los videojuegos, los cómics o la pornografía (y a esos que se escandalizan por todo les pregunto: ¿en serio le quieren enseñar a los niños que en el mundo se puede matar a plena luz del día pero hay que ocultarse para hacer el amor?). Aunque claro, eso soy yo: alguien políticamente incorrecto.

En todo caso, por si alguien alguna vez se volviera a encontrar con aquel argumento de que "con lo que alimentas tu alma influyes negativa o positivamente según la calidad del alimento", he aquí unas cuantas consideraciones:

1°) Eres una persona, con un órgano llamado cerebro que te da la capacidad de recepción crítica. No eres un ser moldeable al malvado antojo de los perversos directores y guionistas de televisión.
2°) No hay ni siquiera un indicio de la existencia de ese etéreo que se llama alma.
3°) Estás en libertad de acceder al contenido que quieras. Tú verás y tú respondes por ti mismo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Retrógrada Manifestación: Joseph Ratzinger (Benedicto XVI)

En alguna ocasión discutía sobre los alcances de la Libertad de Expresión y Publicación y un amigo ateo me preguntó, en vista de mi amor por la casi-ilimitada libertad de expresión, si entonces estaba de acuerdo con que se siguiera imprimiendo Mein Kamp (autobiografía de Hitler). Mi respuesta no se hizo esperar.


Claro que deben seguir imprimiendo y publicando la autobiografía de Hitler. ¡Y deberían leerla todos!

Así no se darían las burdas mentiras con las que sale el Papa Benedicto XVI, durante su visita a Inglaterra:
Aún en nuestra era, podemos recordar cómo Gran Bretaña y sus líderes se enfrentaron a una tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad y negaba nuestra humanidad común para muchos, especialmente los Judíos, a quienes consideraban no aptos para vivir.

También recuerdo la actitud del régimen hacia los pastores cristianos y religiosos que hablaban la verdad sobre el amor, opuesto a los nazis y pagaron por dicha oposición con sus vidas.

Al reflexionar sobre las enseñanzas aleccionadoras del extremismo ateo del siglo XX, no debemos olvidar nunca cómo la exclusión de Dios, la religión y la virtud de la vida pública conduce finalmente a una visión truncada del hombre y de la sociedad y por lo tanto a una visión "reduccionista de la persona y su destino.

Pues bien, unos cuantos comentarios al respecto:

En primer lugar, Benedicto XVI fue un militante de las Juventudes Hitlerianas.

En segundo lugar, aunque mucho más importante, Hitler NO era ateo. Todo apunta a que -y por esto quiero decir que Es un hecho que Hitler- era católico.

En tercer lugar, el Vaticano fue creado por los Pactos de Letrán de 1929 como Estado. Este pacto, último monumento al fascismo en pie en Europa, es lo único que ha tenido el Vaticano para evitar que su capo, Ratzinger, sea acusado, juzgado y condenado por la sistemática follada de niños por parte de sus subalternos y el encubrimiento orquestado desde las más altas esferas de la Iglesia Católica.

En cuarto lugar, existen infinidad de pruebas de la relación entre los Nazis y el Vaticano, como para ilustrar a Hitler en términos tan honoríficos como 'ateo'.

En quinto lugar, no hay que olvidar que el antisemitismo nazi y musulmán, ambos nacieron del antisemitismo cristiano, que empezó con la prohibición a los cristianos -por parte de sus correligionarios- de cobrar la usura, que sí se le permitió a los judíos.

En sexto lugar, y por eso yo recomiendo que no se queme ningún libro, es que al leer Mein Kampf uno se encuentra con este tipo de perlas:
Y el fundador del cristianismo no mantuvo secreta en absoluto su apreciación del pueblo judío. Cuando lo consideró necesario, Él expulsó a esos enemigos de la raza humana fuera del templo de Dios.
...
La grandeza del cristianismo no estuvo en intentar negociaciones de compromiso con otras opiniones filosóficas similares del mundo antiguo, sino en su inexorable fanatismo al predicar y pelear por su propia doctrina.

En séptimo lugar, una sociedad como la colombiana, que tiene a dios hasta en la médula, es un país subdesarrollado. A diferencia de la nación más atea del planeta. ¿Por qué? Por simple... desarrollo: existe un concepto que se llama Separación de la Iglesia y el Estado o secularización y entre mejor aplicado, con más facilidad se desarrolla un país.

En octavo lugar, valga recordar la fuerte influencia de la Iglesia Católica y los beneficios y beneplácitos con que contó durante la expresión española del fascismo: el franquismo.

En noveno lugar, podemos recordar que de todas las filas nazis, el único ex comulgado fue Joseph Goebbels. ¿Su pecado? Haberse casado con una protestante.

En décimo lugar, no está de más -ya que Ratzinger quiere hacer un recuento histórico- recordar que la amistad del Vaticano con los nazis no terminó una vez acabó la II Guerra Mundial. El fantabuloso Christopher Hitchens en su libro dios No Es Bueno, nos lo recuerda así:
La connivencia se prolongó incluso después de la guerra, cuando se hizo desaparecer en Sudamérica a criminales nazis a través de la denominada "línea de ratas". Fue el propio Vaticano, con su capacidad para proporcionar pasaportes, documentos, dinero y contactos, el que organizó la red de fugas yd ispuso también la necesaria protección y socorro en el otro extremo. Por nefasto que esto haya sido por sí solo, también comportaba otra colaboración con las dictaduras del Hemisferio Sur, muchas de las cuales estaban estructurads siguiendo el modelo fascista. Torturadores y asesinoa fugitivos como Klaus Barbie solían encontrar segundas carreras profesionales como siervos de dichos regímenes, los cuales gozaron también de una relación de apoyo sólida por parte del clero católico local hasta que empezaron a desmoronarse en las últimas décadas del siglo XX. La relación de la iglesia católica con el fascismo y el nazismo sobrevivió en realidad al propio Tercer Reich.

En décimo primer lugar, alguna vez me han argumentado que la Iglesia Católica tuvo la necesidad de aliarse con Hitler y Mussolini para no desaparecer. Bueno, pues si ese fue el caso -que todo parece indicar que no-, no puedo dejar de confirmar que el cristianismo tiene de honestidad lo que Fidel Castro de democrático. ¡Qué hipócritas! Llevaban 1930 años diciendo que siguen a un zombie que murió por los demás, sin dar a torcer su ideología y a la primera oportunidad que tienen de, en serio, seguir los pasos del supuesto Jesucristo, hacen todo lo contrario. Por donde se le mire, haber pactado con los nazis, hace a los católicos los menos idóneos para adoptar ínfulas de superioridad moral. ¡No la tienen!

Por último, dejo la respuesta del magistral Richrad Dawkins ante las mentiras de Ratzinger:
Esta afirmación del Papa, a su llegada a Edimburgo, es un ultraje despreciable. Incluso si Hitler hubiera sido ateo, su filosofía política no se basaba en el ateísmo y no tenía ninguna relación con el ateísmo. Hitler era sin duda (y por su propia cuenta) un católico romano. En todo caso él gozó con el apoyo abierto de gran parte del clero católico de más alto rango en Alemania y el apoyo menos demostrativo del Papa Pío XII. Incluso si Hitler hubiera sido ateo (que ciertamente no lo era), los rangos y las filas nazis que llevaron a cabo el intento de exterminio judío eran casi en su totalidad cristianos: ya fueran católicos o luteranos, primaba en ellos su antisemitismo por los siglos de propaganda católica de "asesinos de Cristo" y por el propio odio hirviente de Martín Lutero de los judíos.

Mencionar la adhesión de Ratzinger a las Juventudes Hitlerianas puede ser visto como pelear sucio, pero me da la sensación de que nos quitamos los guantes después de este vergonzoso párrafo del Papa.

Quiero bombardear cada periódico de Gran Bretaña con cartas de protesta:

letters@guardian.co.uk

letters@thetimes.co.uk

letters@independent.co.uk

El truco para conseguir que a uno le publiquen las cartas es que sean BREVES, tengan ortografía y buena puntuación.

Estoy incandescente de rabia ante la aduladora cobertura de la BBC y la vista de británicos aduladores y que le rinden reverencia a este odioso hombre. Antes pensaba que él era malo. Esto ya es la tapa.

Richard.

Suscribo toda la misiva del genial Dawkins.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Doble Moral, Mezquitas y Quema de Coranes

Hace poco comenté sobre la mezquita (que construirán cerca) de la Zona Cero.

Expuse que me parece una completa bofetada para el pueblo estadounidense y me mantengo: es una provocación. Es echar dos kilos de sal sobre la herida. Pero las leyes de EEUU lo permiten:

Mientras sean dueños del terreno, pueden construir en él cualquier tipo de edificio que quieran, incluso una choza de adoración.

Es que si quisieran, los miembros del KKK podrían comprar la casa donde nació Rosa Parks y hacer un monumento a Hitler.

Tan es así que el comentarista político Greg Gutfeld planea abrir un bar gay al lado de la dichosa mezquita, en un terreno que ya compró. A mí me parece una idea brillante.

Otra de las respuestas a la Mezquita la hizo el pastor Terry Jones en Florida quien propuso quemar Coranes el 11 de Septiembre del 2010.

A mí la idea no me gusta ni un poquito por tres razones:

Demasiado platónica.
Demasiado cristiana.
Demasiado nazi.
(Demasiado del gusto del Procurador General de Colombia, Alejandro Ordóñez, quien lo encontraría fascinante.)

Esas son las razones por las que a mí no me gusta la idea, pero es comprensible que le guste a la congregación del Pastor, pues ellos sí son cristianos. ¿Y qué pasó? Que todo el mundo, incluido el mismísimo Barack Obama, trató de persuadirlos de que no quemaran Coranes.

Recordemos sólo por un minuto la lógica por la cuál los esbirros de Mahoma sí pueden construir su mezquita:

+ Es con su dinero.
+ No cometen ningún delito ni incumplen ninguna ley.

Y ahora apliquémosla a la idea del Pastor Terry Jones:

+ Es con su dinero: es presumbile, pues por un lado, el tráfico de almas es un negocio extremadamente lucrativo y por otro, uno de los mandamientos dice "No robarás/hurtarás". Así que supongo que el combustible, los fósforos, los briquets y los cuentos de hadas eran comprados con su dinero.
+ No cometen ningún delito ni incumplen ninguna ley.

¿Qué razones adujeron desde el Vaticano hasta la Casa Blanca?

Que
sería una provocación para el mundo musulmán.

Pero, pensándolo bien: a eso se reduce todo. Esos tipos se ofenden con cualquier cosa y están imponiendo límites a la libertad de expresión, consiguiendo que todo Occidente actúe con miedo: así respondieron a las caricaturas del Jyllands-Posten -cuyas reimpresiones le costaron el puesto y/o la libertad a varios editores y unos cuantos periódicos fueron clausurados-, consiguieron censurar South Park -que a mí no me gusta, pero no por eso los voy a silenciar- y ahora lograron que no se quemen Coranes, no porque estuvieran convencidos de que quemar libros es una estupidez sino por miedo.

Tengo la firme convicción de que para acabar con la sinrazón del miedo a las retaliaciones, por cada amenaza o ataque hecho en pos de sus sentimientos ofendidos hay que llevar a cabo diez expresiones más en contra de la muy mal llamada "religión de la paz" -oxímoron por excelencia-. Y creo que me asiste la razón, basándome en el hecho de que como respuesta al llamado internacional de que todos los defensores de la libertad de expresión dibujáramos un Mahoma, lo único que pudo hacer el mundo musulmán fue agradecerle a Alá la existencia de Hitler -algo que no es de mi agrado, pero con lo que puedo vivir: que ejerzan su libertad de expresión como a bien tengan-.

¿Yo? Por mi parte seguiré pensando que lo mejor que se podía haber hecho era comprar los Coranes y reciclarlos -el mejor uso para los libros de fé-, imprimiéndoles las doce caricaturas originales del Jyllands-Posten.

También he de decir que los bloggers de Everyone Draw Mohammed y PZ Myers (de Pharyngula) coinciden conmigo: es de doble moral, es hipócrita permitir a cualquier denominación religiosa provocar -en vista de que la ley no lo impide- pero evitar a cualquier costo que estos sean provocados porque tienen de tolerancia lo que George Bush Jr. de Coeficiente Intelectual.

martes, 7 de septiembre de 2010

Marcianitos Versión Atea

En la clase de Multimedia, aprendiendo a manejar Flash, hice esto: